jueves, 10 de febrero de 2011

Películas, simples películas.

Nada es como nos muestran en las películas, nada de nada. Todo lo que ocurre en esas románticas en las que la pareja discute, se distancian y al cabo de un breve tiempo deciden simultáneamente acudir en buscar del otro, finalizando la película de modo que nos los imaginamos de viejitos y juntos, como un amor  ideal, no es real; solo nos da esa breve sensación de perfección durante un determinado tiempo en nuestra propia vida. En el caso de las de super héroes, siempre aparece en el último momento ese hombre o mujer increíble que salva la vida a una pobre víctima que el malvado ha secuestrado para atraer a su objetivo. Por otro lado, también tenemos esas películas de cuentos de hadas, cuyo final siempre es igual: el príncipe y la princesa fueron felices y comieron perdices. Otro tipo son las de zombies en las que siempre alguna persona pone en peligro su vida aproximándose demasiado a esas extrañas criaturas que viven tras haber muerto, y algún otro individuo consigue salvarle en el momento exacto antes de convertirse en uno de ellos. También tenemos al famoso Jackie Chan, que siempre sale ileso tras sus luchas contra otros treinta enemigos, sin un solo rasguño... ¿qué casualidad no? ¿los enemigos deciden atacarle de uno en uno para que no le sea muy difícil? Como último ejemplo puedo citar aquellas en las que siempre que hay un asesinato, robo o secuestro, tarde o temprano se atrapa a su autor y se hace justicia de lo ocurrido.
Sin embargo, en la vida real, dejando a un lado la ficción y la fantasía, descubrimos que es todo muy diferente. No decides arreglar las cosas con tu "ex" al mismo tiempo, no viene ese fantástico hombre a socorrerte cuando estás en peligro, es demasiado difícil encontrar ese maravilloso final, rara vez te salvan cuando estás a un solo paso de cambiar absolutamente y convertirte en alguien nuevo, todos los problemas se te acumulan ya que no hacen cola para atacarte, y para mí lo más importante: nunca se hace justicia. Siempre termina pagando la fianza la familia de aquella pobre inocente que no realizó ningún delito. El mundo entero gira alrededor de las apariencias de la gente. Todos inventan chismes, se crean a sí mismas como nuevas víctimas, acusan sin estar informados, y muchísimas cosas más que no voy a nombrar.
¿He dicho alguna mentira? ¿Alguien no está de acuerdo? Supongo que no.

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